miércoles, 7 de enero de 2009

El invierno de Praga

En estos días de fiestas y empachos Eva y yo hemos hecho un paréntesis y nos hemos ido a celebrar nuestro quinto aniversario juntos a Praga. La capital de la República Checa es una ciudad con 1,2 millones de habitantes y 1,2 millones de turistas acostumbrados al frío invernal, pues la temperatura media en esta época del año suele ser de 0º C... Aunque una ola de frío nos hizo soportar ¡hasta -8º!


Praga está situada en pleno corazón de Europa


Escudo de armas de Praga

Bueno, sabíamos a lo que íbamos y gracias al vino caliente y al grog el temporal se hizo más llevadero. Además, la nieve y el frío hicieron más auténtico el ambiente navideño de la ciudad.



Praga es una ciudad monumental. Sus calles, quizá no tengan tanto encanto como las de Lisboa o Barcelona, pero hay rincones y lugares que le dejan a uno asombrado por su majestuosidad y su grandiosidad. La Plaza Vieja es uno de esos lugares, con la iglesia de Tyn, el antiguo ayuntamiento, el Orloj... En el centro de la plaza está la estatua de Jon Hus, teólogo y precursor del protestantismo. Por sus ideas fue condenado a morir en la hoguera:

"Antes de ser quemado, Hus dijo las siguientes palabras al verdugo: " Vas a asar un ganso (hus significa ganso en lengua bohemia), pero dentro de un siglo te encontrarás con un cisne que no podrás asar." Se suele identificar a Martín Lutero con esta profecía (102 años después clavó sus 95 tesis en Wittenberg), y comúnmente se lo suele identificar con un cisne".


Jon Hus mirando a la Iglesia de Tyn y pensando "malditos católicos"...

El antiguo Ayuntamiento está compuesto por un conjunto de edificios. El más antiguo es la Torre del siglo XIV, de unos 70 metros y a la que es muy recomendable subir porque ofrece unas vistas increíbles de la ciudad. También hay una capilla y en la parte exterior, el Orloj o reloj astronómico, de principios del XV, que tiene un sistema de autómatas, y pinturas del zodiaco.


El mazacote del antiguo ayuntamiento


El reloj astronómico es, con razón, uno de los enclaves más fotografiados de la ciudad



Las espectaculares vistas desde la torre: humo, frío y Praga a tus pies (fríos, por supuesto)

No muy lejos de la Plaza Vieja encontramos la Torre de la Pólvora, la única que ha llegado hasta nuestros días de las 13 torres defensivas que formaban parte de las murallas desde el año 1232.


El arquitecto Josef Mocker restauró la torre y le añadió el tejado en el siglo XIX

Otro de los atractivos de Praga es el río Moldava: las aguas, los puentes y las vistas desde sus orillas tienen mucho encanto, tanto de día como de noche.







Como ya he comentado al principio, en esta época hace bastante frío. Y si no, mirad como se abriga la gente.

Estilo años cuarenta


O estilo David Crocket

Si atravesamos el río por el Puente Carlos entraremos en Malá Strana (literalmente lado pequeño) y si seguimos recto llegaremos a Hradčany, la mayor fortaleza medieval del mundo. El recinto, de 570 metros de largo y 130 de anchura media contiene, entre otros monumentos, la catedral de San Vito, que empezó a construirse en 1344.


Una de las 30 estatuas que flanquean el Puente Carlos


La Catedral de San Vito desde atrás


El Convento de los Capuchinos, cerca, pero fuera de las murallas

También merece la pena visitar el Cementerio Judío, donde más de 12.000 lápidas se amontonan en un solar en medio de Josefov, el antiguo barrio judío. El sepulcro más antiguo data del año 1439, el más reciente fue creado en 1787. El personaje más conocido enterrado en ese lugar es Rabbi Low. Con respecto a él se cuenta una leyenda sobre la creación de un hombre artificial a partir de barro, El Golem. Según dice la leyenda, el cuerpo de Golem yace en un sótano de Praga, esperando a que alguien lo resucite.


El cementerio es como una lasaña, con varias capas de tierra que se han ido superponiendo a lo largo de los siglos


El Golem, tal y como nos lo venden a los turistas

El Vyšehrad es la fortaleza más antigua y, según la leyenda, el origen de Praga. Es otro recinto amurallado con algunos monumentos interesantes. En su cementerio están enterrados algunos de los checos más ilustres, como Dvořák y Smetana. Pero lo que la hace imprescindible son, cómo no, las vistas. Desde aquí veremos una Praga quizá menos pintoresca, pero más auténtica, igual de bonita... o más.


Desde aquí podremos apreciar este portento del urbanismo

El muelle Rasinovo permite pasear junto al río Moldava y ver de cerca a los patos y a los cisnes. ¡Nunca habíamos visto tantos juntos!

Al fondo, la catedral de San Vito, en el Hradčany


Ensalada de ánade

Bueno, no me quiero despedir sin mencionar que hicimos dos amigos muy especiales: Krteček y Švejk. El primero es un pequeño topo muy popular en la República Checa (lo encontraréis por toda la ciudad en forma de peluche, imancito de nevera....y aquí, ilustrado) que es el protagonista de los filmes que el animador checo Zdeněk Miler realizó entre 1956 y 1963.



Ensalada de Krtečeks y amigos

Aquí os dejo una muestra de las aventuras de Krteček:



El otro amiguete es El Buen Soldado Švejk, protagonista de una novela satírica inacabada del escritor checo Jaroslav Hašek y publicada en 1921-22 que narra las aventuras de este buen soldado en la I Guerra Mundial. La primera edición de la obra fue ilustrada por Josef Lada, y tanto la obra como las ilustraciones tuvieron tanto éxito (es la obra checa más conocida (?) fuera del país) que Švejk se ha convertido en todo símbolo de la República Checa.


Debía ser muy aficionado al pivo (cerveza) porque aparece en muchos pubs de Praga

Bueno, pues esto es una muestra de lo mucho que han dado estos 4 días en Praga, una ciudad con mucho charm que os recomiendo que visitéis muy muy abrigados.

Eso es todo amigos!!!


video

3 comentarios:

David Molero dijo...

qué envidia! Praga es uno de los destinos a los que le tengo muchas ganas!

salut

Elena dijo...

Qué frío entra sólo mirando las fotos... Y qué bonito también, por cierto.

johns dijo...

neeeeeeeng que rasca no?
oyes! ya te pasare un shinchan con la de viajecitos que te pegas

salut i per molts anys!