
¿Os acordáis de la
Zombie Walk de Sitges? Yo pensaba que era simplemente una
idea genial, fruto de la coincidencia de tener en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges a
George A. Romero (que al final no desfiló, pero bueno). Pues bien, cuál ha sido mi
sorpresa (en realidad, no tanto) cuando he visto
estas fotos y
éstas, y esta
web. ¡Anda, pero si hay un montón de zombis desfilando por el mundo!

Parece ser que
la primera Zombie Walk documentada tuvo lugar en
Toronto (Canadá) por iniciativa de una fan de las películas de terror llamada
Thea Munster (?) y estuvo compuesta sólo por
6 zombis. Años, más tarde, en 2007, la Zombie Walk de Toronto logró congregar a
1.100 zombis. No está mal, ¿no? Bueno, parece ser que en España las Zombie Walks no están tan extendidas ni causan tanto furor como en los States pero haberlas
haylas (y
2).

Incluso han sacado guías de supervivencia para defenderse de un posible ataque de los muertos vivientes, como el libro
"Zombi" de Max Brooks (
1 y
2). Por cierto, este libro lo he intentado leer un par de veces y no he podido acabarlo. Empiezas a leerlo
divertido, a las 40 páginas irías a comprarte
un subfusil y un machete, pero a las 150 páginas se hace un poco repetitivo...aunque lo tengo bien guardado
por si acaso.

¿Pero por qué esa fascinación por los zombis? El
término zombi proviene del
vudú y hace referencia a un estado semiconsciente provocado por diferentes toxinas, aunque la leyenda también habla de personas que
han regresado de la muerte. El tema ha dado mucho de sí a lo largo de la historia, sobre todo en el siglo XX, cuando
el fenómeno zombi eclosionó, primero a través del cine y luego se extendió a otros medios de la cultura popular (comics, música, libros, videojuegos...) Además existen, y todos hemos tenido contacto con alguno, los
zombis de sofá, seres inertes que permanecen babeantes ante la pantalla del televisor... pero eso es otro tema.










En fin, creo que la idea de
volver de la muerte, de traspasar la última barrera siempre ha fascinado al ser humano y también creo que el hecho de ir por la vida con la única preocupación de
arrastrarse y comer cerebros también tiene su puntillo.
Así que ala, ¡a desfilar!
¡¡¡Larga vida a los zombis!!!