
Hacía tiempo que Ginés y yo lo teníamos en mente. Lo habíamos intentado
una vez sin demasiada suerte, debido al tiempo. La espinita seguía clavada y ahora la climatología estaba a nuestro favor. Además estábamos superanimados,
a tope de moral. ¿Qué más se podía pedir? Ahora sí podríamos subir al
Monte Perdido.
En amarillo, la ruta prevista
En relieve, para el que no le gusten los mapas.jpg)
Llegamos a
Broto el viernes a eso de las 21:00 e hicimos noche en la Casa O'Puente, nuestra segunda casa cuando vamos a
Ordesa. Al día siguiente nos levantamos a las 8:00, desayunamos, preparamos los bocatas y nos dirigimos a
alquilar el material de montaña: crampones, piolet y raquetas. Yo estaba un poco preocupado porque éramos
novatos en uso de ese material...¡y en subir
tresmiles y con
nieve, claro!

Dos novatos muy novatos12:02 P.M. Nos cargamos como
mulas y emprendemos el camino hacia el refugio ¡con un
frío del carajo!
El sol no calienta demasiado y casi todo el camino iremos por sombra: ¡hay que ponerse las pilas!
En el valle siempre hay gente. Casi todos nos adelantan, claro, no van ni la mitad de cargados que nosotrosA medida que vamos subiendo se hace patente que estamos en
otoño en el corazón del
Pirineo.
Caramba, carambita, vaya carámbanosY por fin vemos
nuestro objetivo, aún lejano: el
Monte Perdido.
El Perdido y a su derecha el Soum de Ramond
14:40 P.M. Llegamos a la
Cola de Caballo. Nos comemos el
bocata, descansamos un poco y nos dirimos al
refugio. No queremos que se nos haga de noche y aún nos queda
un trecho.
La Cola de Caballo
La subidita a las clavijas no es moco de pavo
Las clavijas son hasta divertidas...pero con lo cargados que vamos cuestan lo suyo
Una vez superadas las clavijas es obligado echar la vista atrás: impresionante, ¿no?Por estas latitudes no es inusual toparse con
sarrios, que es como llaman en el Pirineo aragonés al
rebeco (
Rupicapra pyrenaica), una especie que está perfectamente adaptada a la vida en la montaña.
Bonito, ¿eh?Dejamos atrás al rebeco y continuamos hacia el refugio. Aún queda camino y un
par de subidas fuertes. Todavía nos encontraremos con algún "
habitante" más en estas montañas.
¡Vamos para arriba!
Este insecto es una Leuctra Hipopus, de la familia de los Plecópteros. Es alucinante que pueda sobrevivir por estos lares16:35 P.M. Por fin llegamos al
refugio de Goriz. Estamos
cansados y deseando dejar todo el
peso que hemos cargado ¡durante casi
cinco horas!
El refugio de Góriz, inaugurado en 1962, será nuestro Campo 1
Hogar dulce hogar
El refugio no es muy grande ni tiene grandes comodidades, pero es acogedor y ¡caliente!Al día siguiente nos levantaremos
tempranito e intentaremos alcanzar la cumbre del Monte Perdido. Esta noche soñaremos con
La Escupidera, el punto más negro en cuanto a peligrosidad de todo el Pirineo
¿Conseguiremos la cumbre? No se pierdan el próximo capítulo.